16 de abril de 2009

Días sin sueños


El otoño convirtió en corteza mi rostro
la sal creo una estampida furiosa de libélulas en mis ojos
y quede extendido sobre las rocas de días sin sueños
creí que alguien vendría a buscarme
pero no vino nadie...
solo una pequeña gaviota
que reposo sobre mi pecho aún echo trizas
y se alimentaba de las libélulas
que emigraban no se adonde de mis pupilas
y trate de cerrar los párpados
pero no pude...
por que yo anhelaba verte llegar.




Jon.

No hay comentarios.: