1 de mayo de 2008

La sonrisa lamentable de Dios.

Le rogué a Dios que nos vengue
y me regalo alas de una mariposa muerta
otoño por siempre en un pequeño frasco.
terror a no despertar.

Dios largaría fuego de su boca si quisiera
atraparía los rayos que caen con su lengua
brillaría en cada fragmento de una mirada perdida
pero prefiere imaginar a sus amantes sumergidas en las frías aguas del mar.

sobre el cristal de una cámara de gas
la lluvia forma capullos de sueños y de muerte
las retinas incendiadas
ya es demasiado tarde para despertar
la sonrisa lamentable de Dios...




Jon.

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