Hay una mancha en la faz de la tierra
que nadie se atreve a descifrar
las marionetas de manos cortadas
las bombas de dios a punto de estallar.
Caminarán inciertos los ciervos
perdidos en la bruma
soñarán existir
los inertes ojos de la luna.
En las pupilas de la muerte
yace una mujer con pétalos de mala fortuna
sube las escaleras sin quererlo
sabe que le devorarán los labios
que le arrancarán el pecho
puedes sentir como brota enorme el silencio
enredándose en las paredes.
Debajo del agua se encuentra el lobo hambriento
durante siglos rogando parir mis manos cortadas
y debajo de las montañas nevadas que nos vieron crecer
se encuentran las maquinas que las exprimen hasta los huesos.
Y aún puedo escuchar tanto dolor…
y ya no me puedo detener.
Jon.
que nadie se atreve a descifrar
las marionetas de manos cortadas
las bombas de dios a punto de estallar.
Caminarán inciertos los ciervos
perdidos en la bruma
soñarán existir
los inertes ojos de la luna.
En las pupilas de la muerte
yace una mujer con pétalos de mala fortuna
sube las escaleras sin quererlo
sabe que le devorarán los labios
que le arrancarán el pecho
puedes sentir como brota enorme el silencio
enredándose en las paredes.
Debajo del agua se encuentra el lobo hambriento
durante siglos rogando parir mis manos cortadas
y debajo de las montañas nevadas que nos vieron crecer
se encuentran las maquinas que las exprimen hasta los huesos.
Y aún puedo escuchar tanto dolor…
y ya no me puedo detener.
Jon.

