quise cubrir tu rostro con mis manos
quise morder tu pequeña boca de pez
observar cómo de tus ojos se desbordaba la sangre
cómo el prometido paraíso te daba la espalda
cómo las aves guardaban en silencio el secreto...
tragando saliva.
Algo tan hermoso no puede dejar de existir…
sin embargo lo hace.
J.






